viernes, 19 de agosto de 2011

DÍA MUNDIAL DE LA AYUDA HUMANITARIA

El 19 de agosto fue el Día Mundial de la Ayuda Humanitaria. Como lo ha hecho cada año a partir de 2008, la Comisión Europea rindió homenaje a los que dedican sus vidas a preservar y mejorar las vidas de los que necesitan ayuda para sobrevivir.
Colectivamente, la UE es el mayor proveedor mundial de ayuda humanitaria; desde principios de este año ha suministrado más del 37 % de los fondos humanitarios mundiales. La Comisión se dedica activamente a garantizar que el liderazgo de Europa en la esfera humanitaria produzca resultados concretos. Su Dirección General de Ayuda Humanitaria y Protección Civil (ECHO) cuenta con más de 400 personas que trabajan en 47 oficinas exteriores en todas las zonas del mundo en las que se necesita ayuda humanitaria.
La Comisión colabora con más de 200 organizaciones de ayuda humanitaria. Entre sus socios humanitarios se cuentan catorce organismos de las Naciones Unidas, 191 Organizaciones No Gubernamentales y tres organizaciones internacionales (el Comité Internacional de la Cruz/Media Luna Roja, la Federación Internacional de la Cruz/Media Luna Roja y la Organización Internacional para las Migraciones).
En 2010, la Comisión financió las actividades de los operadores de ayuda humanitaria más eficientes del mundo con 1 115 millones EUR. Este apoyo supone auxilio y esperanza para 151 millones de personas que sufren en 80 países.

Esta es la cuarta vez que se celebra en todo el mundo el Día Mundial de la Ayuda Humanitaria para rendir homenaje a los trabajadores humanitarios que perdieron la vida y lograr una sensibilización a escala mundial por lo que respecta a la ayuda humanitaria. Las Naciones Unidas han escogido como divisa de la campaña de este año «La gente que ayuda a la gente». El Día Mundial de la Ayuda Humanitaria fue establecido en 2008 por la Asamblea General de las Naciones Unidas, para conmemorar a los veintidós trabajadores humanitarios de las Naciones Unidas que murieron como consecuencia de la explosión de una bomba en la oficina de las Naciones Unidas en Bagdad (Iraq) el 19 de agosto de 2003.
Los trabajadores humanitarios pagan un elevado precio por su compromiso. Los secuestros, asesinatos y amenazas de muerte forman parte de la descripción del puesto de trabajo en Afganistán y Somalia, Darfur, Sri Lanka y muchos otros lugares. Según las Naciones Unidas, en los diez últimos años se ha vuelto cada vez más peligroso el suministro de ayuda de los trabajadores humanitarios a los necesitados. Se han triplicado los ataques a los puestos humanitarios, con un resultado de unas cien muertes al año. En 2010 hubo 129 incidentes de seguridad contra los trabajadores humanitarios; 69 de ellos fueron asesinados, 86 fueron
heridos y 87 fueron secuestrados.
La UE sigue ayudando a los trabajadores de la ayuda humanitaria en su combate contra la miseria y manteniendo un elevado nivel de promoción del respeto de los principios humanitarios.
Fuente: Rapid

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